El biocombustible es el término con el cual se denomina a cualquier tipo de combustible que derive de la biomasa - organismos recientemente vivos o sus desechos metabólicos, tales como el estiércol de la vaca.
Producción:
Los biocombustibles más usados y desarrollados son el bioetanol y el biodiésel.
- El bioetanol, también llamado etanol de biomasa, se obtiene a partir de maíz, sorgo, caña de azúcar, remolacha o de algunos cereales como trigo o cebada. En 2006, Estados Unidos fue el principal productor de bioetanol (36% de la producción mundial), Brasil representa el 33,3%, China el 7,5%, la India el 3,7%, Francia el 1,9% y Alemania el 1,5%. La producción total de 2006 alcanzó 55 mil millones de litros.
- El biodiésel, se fabrica a partir de aceites vegetales, que pueden ser ya usados o sin usar. En este último caso se suele usar raps, canola, soja o jatrofa, los cuales son cultivados para este propósito. El principal productor de biodiésel en el mundo es Alemania, que concentra el 63% de la producción. Le sigue Francia con el 17%, Estados Unidos con el 10%, Italia con el 7% y Austria con el 3%.
Consecuencias sobre el medio ambiente:
El uso de biocombustibles tiene impactos ambientales negativos y positivos. Los impactos negativos hacen que, a pesar de ser una energía renovable, no sea considerado por muchos expertos como una energía no contaminante y, en consecuencia, tampoco una energía verde.
Una de las causas es que muchos países subdesarrollados, especialmente del sureste asiático, están destruyendo sus espacios naturales, incluyendo selvas y bosques, para crear plantaciones para biocombustibles. La consecuencia de esto es justo la contraria de lo que se desea conseguir con los biocombustibles: los bosques y selvas limpian más el aire de lo que lo hacen los cultivos que se ponen en su lugar.
Algunas fuentes afirman que el balance neto de emisiones de dióxido de carbono por el uso de biocombustibles es nulo; sin embargo, muchas operaciones realizadas para la producción de biocombustibles, como el uso de maquinaria agrícola, la fertilización o el transporte de productos y materias primas, actualmente utilizan combustibles fósiles y, en consecuencia, el balance neto de emisiones de dióxido de carbono es positivo.
Otras de las causas del impacto ambiental son las debidas a la utilización de fertilizantes y agua; Varios tipos de fertilizantes tienden a degradar los suelos al acidificarlos. El consumo de agua para el cultivo supone disminuir los volúmenes de las reservas y los caudales de los cauces de agua dulce.
El uso de biocombustibles de origen vegetal produce menos emisiones nocivas de azufre por unidad de energía que el uso de productos derivados del petróleo. Debido al uso de fertilizantes nitrogenados, en determinadas condiciones el uso de biocombustibles de origen vegetal puede producir más emisiones de óxidos de nitrógeno que el uso de productos derivados del petróleo.
Consecuencias para el sector alimentario:
Al comenzar a utilizarse suelo agrario para el cultivo directo de biocombustibles, en lugar de aprovechar exclusivamente los restos de otros cultivos (en este caso, hablamos de "biocombustibles de segunda generación"), se ha comenzado a producir un efecto de competencia entre la producción de comida y la de biocombustibles, resultando en el aumento del precio de la comida.
http://es.wikipedia.org/wiki/Biocombustible
EN EL ÚLTIMO AÑO HEMOS OBSERVADO CÓMO EL PRECIO INTERNACIONAL DE LOS CEREALES CRECIÓ HASTA EN 150%. ALGUNOS CULPAN A LOS BIOCOMBUSTIBLES. EL PERÚ SE ALISTA PARA UN DESPEGUE DEL NEGOCIO DEL BIODIÉSEL Y EL ETANOL. LA DISCUSIÓN ES CÓMO EVITAR QUE SE AFECTE LOS PRECIOS DE LOS ALIMENTOS.
La crisis energética ha desencadenado un problema que genera inflación en los alimentos, lo que está afectando a los más pobres del mundo. Y aunque en este tema también hubo otras causas, el uso del maíz para producir etanol tiene una alta cuota en la presión al alza en el precio internacional de los cereales.
En tal escenario, hoy se abre un debate en el Perú sobre cómo despejar un futuro impacto negativo en nuestra seguridad alimentaria que se genera por el galopante negocio de los biocombustibles. Se teme que si se quitan hectáreas a cultivos locales, por ejemplo al arroz o al maíz (en estos productos nos autoabastecemos), sufriremos una escalada en los precios internos.
Por lo pronto, los voceros del Gobierno han descartado la posibilidad de destinar los cultivos de maíz para la elaboración del etanol. No queda claro aún si eso será parte de una legislación prohibitiva, como ocurre en México.
Los proyectos de inversión en el Perú ya arrancaron hace meses, tanto en biodiésel como en etanol. En ambos casos se está privilegiado el uso de caña de azúcar, palma aceitera, piñón, canola y otros.
El gobierno de turno se ha planteado evitar el riesgo de una disminución de las hectáreas de cultivos para alimentación, la deforestación de la selva y la intensificación de las disputas por el uso del agua, detalló el director general de Promoción Agraria del Ministerio de Agricultura, Óscar Sebastiani.
En cuanto a las dos preocupaciones mencionadas --terrenos para alimentos y uso del agua--, el gerente general de la Asociación de Productores de Azúcar y Biocombustibles (Appab), Freddy Flores, considera que el negocio del biocombustible debe estar regido, al menos, bajo cinco condiciones.
En primer lugar, considera que el Gobierno debe emitir una norma que permita el cultivo para etanol solo en tierras eriazas; segundo, el uso del agua debe darse a través del riego tecnificado; tercero, la planta debe cogenerar su propia energía para no usar petróleo; cuarto, los cultivos para el etanol deben ser eficientes, es decir, hechos con caña de azúcar --nunca con maíz--; y, por último, cada proyecto debe contar con un estudio de impacto ambiental (EIA) que defina su incidencia en el ecosistema y en la seguridad alimentaria.
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-06-16/alimentos-vs-biocombustibles.html
Los publicistas e ideólogos del capitalismo celebran lo que es presentado como el descubrimiento de una inesperada fuente de Juvencia: los biocombustibles, destinados a independizarlo de la fugacidad histórica del petróleo y los hidrocarburos y a garantizarle una vida eterna de extravagantes derroches mediante la fabricación de combustibles a partir de productos hasta ahora utilizados para la alimentación de los humanos. El júbilo es compartido por Bush y Lula de manera principal -así como por la mayoría de los gobiernos europeos y algunos del Sur- que se ilusionan con montarse sobre una tendencia que, supuestamente, resolvería para siempre los problemas derivados de las profundas tendencias al ecocidio que caracterizan al capitalismo.
http://www.aap.org.pe/boletin/30-06-07/ma1300607.html
2 comentarios:
Aldo, te falta crear las otras entradas y avanzar con el trabajo. Recuerda que nos queda poco tiempo.
Perdón, lo que tefalta es completar información e ilustrar con imágenes la misma.
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